Mucho se ha dicho y mucho queda aún por decir sobre este tema, el de la seguridad en la red de redes.

Los algoritmos de encriptación son cada día más sofisticados y
complejos, pero no crea el ciudadano común que los delincuentes
informáticos no avanzan en igual medida o tal vez más.

Es totalmente falso lo que se afirma por ahí sobre la complejidad y
altos costes de violar un sistema de seguridad informático; tal vez lo
fuera en el pasado, hoy ya no.

Este tipo de noticias no son más que parte de una campaña delictiva
tendiente a que el ciudadano se relaje, se confíe para poder así actuar
con mayor libertad y efectividad desde las sombras.

Hoy un joven infromático con mediana experiencia puede penetrar
subrepticiamente en un entorno no debidamente controlado y hacerse con
los números de tarjeta de crédito de una base de datos.

Sucede todos los días, de manera que la única solución es entregar los
sistemas a manos expertas y seguras, dispuestas y preparadas a detectar
a los intrusos y, cuando esto sea posible, iniciar las acciones legales
pertinentes.

Amparo Trujillo Perez